La rinoplastia es un elegante y sofisticado procedimiento estético, tanto técnico como artístico, cuya finalidad es mejorar la estética facial del paciente.

Actualmente se consigue un muy alto porcentaje de satisfacción del paciente, gracias al refinamiento que las técnicas quirúrgicas han experimentado estos últimos años.

¿Quién puede beneficiarse?

Aunque generalmente se realiza en personas jóvenes, también es posible obtener buenos resultados en personas mayores de 60 o 70 años.

¿En qué consiste la Rinoplastia?

La operación se realiza bajo anestesia general, precisando un día de ingreso en la clínica.

La rinoplastia se hace a través de los orificios de la nariz, usando instrumentos especiales que esculpen y realineen los huesos, cartílagos y tejidos blandos para conseguir una nariz de apariencia natural, dando la impresión de nariz no operada, y que quede en armonía con los demás rasgos de la cara.

A veces, es necesario una pequeñísima incisión debajo de la nariz, que no deja ninguna cicatriz.

¿Y después de la cirugía?

En contra de lo que se cree, la rinoplastia no es una operación dolorosa ni muy molesta. El perfeccionamiento de las nuevas técnicas hace que la hinchazón de la cara y los hematomas no sean muy aparatosos.

La recuperación de la respiración comienza a los dos días, tras la retirada del taponamiento.

La escayola que se coloca sobre el dorso nasal se retira a los 8-9 días. Desde ese momento comienza a comprobarse la mejoría estética, si bien los resultados definitivos no ocurren hasta algún tiempo después.